
Cuando la gente se pone a planificar las cosas, piensan que solo se puede planear bien al principio de algún periodo.
Al principio del año, del trimestre, del mes, de la semana... Como si los planes tuvieran que coincidir con fechas simbólicas para que funcionasen.
Y no es así.
Un plan no se mide por el momento en que se traza, sino por la capacidad que tiene de guiar tus decisiones desde el punto en que estás, hasta donde quieres llegar.
Te cuento esto porque hoy, 25 de abril, estamos a casi cuatro semanas dentro del segundo trimestre. Es decir, el trimestre ya está en marcha, y si llegas a este mail pensando "ya se me pasó el momento de planear", precisamente lo que he escrito hoy es lo que necesitas leer.
Por qué las primeras semanas de un trimestre son perfectas para planear de verdad
Parece contraintuitivo, pero piénsalo bien.
Cuando planeas al principio exacto de un trimestre, lo haces desde cero, sin datos y sin información del contexto.
Solo con lo que recuerdas del trimestre anterior y con las emociones que sientes en el nuevo arranque.
Cuando planeas con tres o cuatro semanas ya vividas, tienes algo que al principio no podías tener: pruebas reales de cómo está siendo este trimestre.
Sabes cómo va tu energía, qué rutinas se han mantenido y cuáles se han caído. Sabes qué imprevistos han aparecido, sabes qué tiempo real tienes disponible, y aunque no lo creas, también empiezas a saber cuáles son tus prioridades
Esa información es oro y es exactamente lo que te permite planear con dirección en lugar de con buenas intenciones.
Lo que yo tenía pensado para este trimestre
Cuando terminé el primer trimestre e hice mi propia revisión, me marqué tres objetivos concretos para abril-junio. Ni uno más.
Primero: abrirme un perfil en LinkedIn. Llevo tiempo viendo que hay una audiencia muy interesante (y más madura) ahí para los temas de los que hablo, y es una plataforma donde puedo aportar valor sin seguir el ritmo agotador de X. Tener presencia en LinkedIn me permite estar presente en otro formato y dejar de depender solo de una plataforma.
Segundo: crear un referral program atractivo. Un referral program es un sistema por el cual premiaré a los suscriptores actuales que traigan nuevos suscriptores a Academia Quintus. Cuantos más traigan, mejores premios reciben. La idea es ofrecer cosas con valor real (contenido exclusivo, recursos premium, acceso a material que no está disponible de otra forma) para que recomendarme sea algo que genere valor a quien lo hace.
Tercero: investigar abrirme un perfil en Substack. Por si no lo conoces, Substack es una plataforma de newsletters con un componente social muy fuerte: los suscriptores pueden interactuar, comentar, descubrir otras newsletters y formar parte de una comunidad, no solo recibir correos. Quiero estudiar si tiene sentido complementar mi actual plataforma de newsletter beehiiv (que seguirá siendo mi base) con una presencia en Substack para construir comunidad. No voy hacerlo a la ligera: el objetivo del trimestre es investigar y decidir. Si la cosa está clara actuaré y sino lo dejaré pasar.
Solo me planteo 3 objetivos porque ya aprendí que si me marco seis o siete como hice al empezar 2026, no voy a cumplir ninguno con la profundidad que se merecen.
Arnold Schwarzenegger has a newsletter.
Yeah. That Arnold Schwarzenegger.
So do Codie Sanchez, Scott Galloway, Colin & Samir, Shaan Puri, and Jay Shetty. And none of them are doing it for fun. They're doing it because a list you own compounds in ways that social media never will.
beehiiv is where they built it. You can start yours for 30% off your first 3 months with code PLATFORM30. Start building today.
La parte importante: el orden en que los voy a ejecutar
Tener tres objetivos bien definidos es solo la mitad del trabajo. La otra mitad, y la que más se pasa por alto, es decidir en qué orden los vas a abordar.
Porque intentar trabajar en los tres a la vez es la forma más eficaz de no avanzar en ninguno. Ya hablamos de esto hace unas semanas cuando vimos por qué abrir demasiados frentes te deja paralizado.
Así que he decidido el orden:
Primero, LinkedIn. Es lo más urgente y lo que requiere arranque. Voy a abrir el perfil, empezar a publicar y dejarlo rodando hasta que se convierta en una rutina que ya no necesita pensarse.
Después, el referral program. Cuando LinkedIn esté en marcha y ya no me consuma tanta energía, me pongo con esto. Diseñar los premios, estructurar los tramos e implementarlo en beehiiv, para aumentar considerablemente mis suscriptores (espero).
Por último, investigar Substack. Cuando el referral program esté funcionando y haya dejado de ser un proyecto activo para convertirse en algo automático, entonces me pondré a estudiar a fondo si Substack encaja o no en mi estrategia.
No los tres a la vez. Primero uno, después otro y después otro.
Porque sé que si intento atacar los tres en paralelo, me dispersaré, perderé profundidad y probablemente no termine ninguno bien.
Cómo corregir tu rumbo a estas alturas del trimestre
No hace falta que esperes al 1 de julio para reorganizar lo que sea que estés haciendo. Los siguientes pasos te sirven ahora mismo, con los datos que ya tienes de estas cuatro primeras semanas.
1. Revisa qué está funcionando en este trimestre hasta ahora. ¿Qué hábitos se han mantenido? ¿Qué proyectos están avanzando? ¿Dónde estás produciendo resultados reales? Esa es tu base y no deberías cambiarla.
2. Revisa qué no está funcionando y por qué. Sin drama y sin culpa, solo analizando la información. ¿El objetivo era demasiado ambicioso? ¿El momento no era bueno? ¿Las condiciones han cambiado? Entender el porqué es más importante que el qué.
3. Reajusta si es necesario, pero con criterio. Si algo no está funcionando, tienes tres opciones: reducirlo a una versión más sostenible (como hice yo pasando de querer ir 6 días/semana al gym, a solo 3), aparcarlo para el siguiente trimestre, o soltarlo del todo. No hay una respuesta universal, eres tú quien decides según tu contexto.
4. Define el orden de ataque. Esta es la parte clave. No te contentes con tener claros los objetivos: decide cuál vas a atacar primero, cuál después y cuál en último lugar. Y comprométete a no empezar el siguiente hasta que el anterior esté rodando.
5. Escríbelo y déjalo visible. Un plan escrito que no ves cada semana es un plan olvidado. Un plan visible es un plan que actúa como brújula cuando las semanas se ponen difíciles.
Una cosa más antes de terminar
El lunes 4 de mayo te mandaré un mail extra para contarte mis resultados finales de los 3 objetivos que comenté hace unas semanas (ponerme mi foto real tanto en X como en la newsletter, mejorar la web de Academia Quintus y optimizar mi perfil de X).
Lo haré en un mail propio porque creo que hacer público lo que he logrado, y te diré cómo lo he hecho, detallando el proceso.
Mi intención es que veas que si yo puedo hacerlo, tú también puedes. Y de paso, si puedes inspirarte en mi proceso (o directamente copiarlo), ya estarás dando los primeros pasos en la dirección correcta.
Nos volvemos a leer el próximo miércoles 29.
Un abrazo,
Carlos (Quintus)

