
Cuando haces una revisión de cómo te están yendo las cosas (por ejemplo, la revisión trimestral que ya hablamos en otro mail anterior), mucha gente suele cometer un error bastante grande.
En primer lugar, identifican lo que sí les ha funcionado y lo que no. Hasta aquí todo perfecto.
El problema es, que en lugar de potenciar aquello que sí les funcionó, dedican su esfuezo y su tiempo a intentar arreglar aquello que no les funcionó.
Ese es el error.
Es comprensible porque los fallos duelen, llaman la atención y generan una urgencia que los aciertos no generan.
Pero obsesionarse con lo que falló a costa de ignorar lo que funcionó es una de las formas más eficaces de no avanzar.
Por eso, lo que se debe hacer es eliminar lo que no funciona para centrarnos al 100% en aquello que sí funciona.
Por qué nos cuesta celebrar lo que funciona
Hay algo en el mundillo de la mejora personal que nos empuja constantemente hacia lo que aún no hemos conseguido. Hacia lo que falta, lo que no está, lo que está por conquistar.
Y tiene su utilidad, porque esa sensación de insatisfacción controlada es un combustible muy potente.
Pero cuando centrarse en lo que te falta, se convierte en el único modo de mirar, genera un problema serio: nunca tienes suficiente evidencia de que estás avanzando, aunque lo estés haciendo.
Identificar lo que ha funcionado no es un ejercicio de autocomplacencia, ni es quedarte satisfecho con poco, ni bajar el listón.
Es reconocer dónde han dado sus frutos la energía y el tiempo que has invertido, para precisamente darle todavía más energía y más tiempo, de forma que esos frutos sean mucho mayores.
Lo que "funcionar" significa de verdad
Antes de seguir, vale la pena aclarar qué significa que algo haya funcionado, porque no siempre es obvio.
Algo ha funcionado cuando lo has sostenido en el tiempo sin que te costara un esfuerzo desproporcionado. Cuando lo integraste en tu vida de forma sostenible.
No cuando algo salió perfecto el primer día y en días siguientes tenías que hacer malabarismos para que pudiese encajar con tu vida actual.
Funcionar no significa ser espectacular, significa ser sostenible.
Como lo que te conté en el mail anterior de que yo tenía en mente ir 6 días por semana al gimnasio, pero no pude hacerlo porque mi tiempo ahora está muy limitado. Así que me tengo que conformar con ir 3 días.
Y llevo semanas cumpliéndolos sin drama, sin negociación interna, sin excusas. Simplemente funciona.
El principio detrás de esto
Hay una idea que me parece una de las más útiles y menos aplicadas en mejora personal:
No todo merece la misma cantidad de tu energía, y lo que ya funciona merece más de la que le estás dando.
Cuando algo funciona, tienes una ventaja enorme, porque ya has superado la parte más difícil.
Ya has probado que es sostenible para ti, ya has eliminado la fricción inicial, ya has demostrado que puedes hacerlo.
Añadir más energía a algo que ya funciona es mucho más eficiente que intentar aquello que no conseguiste que arrancara del todo.
Y sin embargo, casi nadie lo hace, porque lo que ya funciona no llama la atención. No duele, no genera urgencia, no tiene que ser arreglado.
Pero precisamente ahí, en lo que ya funciona sin hacer ruido, está tu mayor oportunidad de crecimiento.
En mi caso, es Academia Quintus. Los dos mails semanales funcionan, y cada miércoles y cada sábado sin falta, el mail sale.
No siempre es el mejor mail que he escrito, pero sale.
Y como Academia Quintus es lo que mejor me funciona, es a lo que más tiempo le dedico, porque es donde más frutos puedo obtener.
Cómo darle más espacio a lo que funciona
No se trata de hacer más de lo mismo hasta el agotamiento. Se trata de ser consciente con tu tiempo y tu energía.
Primero: identifica con precisión qué ha funcionado. No hagas esto de forma abstracta, ponle nombre a las cosas. No digas "he sido más constante", sino "he enviado la newsletter todas las semanas sin excepción" o "he entrenado tres días por semana durante cuatro semanas seguidas". Cuanto más específico, más útil.
Segundo: entiende por qué ha funcionado. Esto es lo que más se ignora... pero si algo ha funcionado, hay una razón detrás de ello.
Quizás el horario encaja bien con tu rutina, quizás el formato es el adecuado para tu momento vital actual, quizás el tamaño es el correcto, etc. Entender el porqué te permite replicarlo en otras áreas.
Tercero: decide cómo darle más. Más tiempo, más energía, más recursos, más atención, más consistencia. No necesariamente más cantidad, sino más intención.
Pregúntate: “si esto funciona bien con la energía que le estoy dedicando ahora, ¿qué pasaría si le doy un poco más?”
Porque lo más probable es que si le dedicas más, obtengas más.
Ojo, aclaración importante
Trabajar en lo que funciona no significa ignorar lo que no funciona para siempre.
Significa establecer prioridades claras. Primero consolidar y potenciar lo que ya está funcionando.
Después, desde esa base más sólida, ya se puede mirar qué otras cosas quieres incorporar o mejorar.
Porque puede que alguna de las cosas que no te funcionaron en su día, te puedan funcionar en otro momento-
Cuando tu situación sea distinta y favorable a que se incorporen a tu vida esas cosas.
Es como cuando podas una planta, que le quitas unas ramas determinadas para que otras puedan crecer más fuertes. Pero cuando la planta está más desarrollada, ya sí puede sostener el crecimiento de otras ramas.
Es la diferencia entre construir sobre cimientos firmes o seguir añadiendo pisos a un edificio con grietas en la base.
Por eso, lo más inteligente que puedes hacer ahora mismo es identificar qué parte de esa construcción es sólida, para protegerla y apostar fuerte por ella.
El resto, de momento, puede esperar.
Nos volvemos a leer el próximo miércoles.
Un abrazo,
Carlos (Quintus)
Smart starts here.
You don't have to read everything — just the right thing. 1440's daily newsletter distills the day's biggest stories from 100+ sources into one quick, 5-minute read. It's the fastest way to stay sharp, sound informed, and actually understand what's happening in the world. Join 4.5 million readers who start their day the smart way.

