
Has leído bien, juércoles.
Ayer no pude mandar el correo, pero no pasa nada porque lo mando hoy en su lugar. A veces la vida se complica y no te deja hacer lo que quieres cuando quieres, pero siempre hay una solución o una salida.
Lo importante es no dejarse vencer y darle la vuelta a la situación.
En el correo de hoy hablaré de:
🔍A problemas, soluciones: Las cosas no siempre son como queremos.
💡El descubrimiento: No me gustan los smartwatches, pero esto sí.
🎯La anti-recomendación: La única película buena es la primera.
🤔La reflexión: No te desanimes, pero tampoco seas indulgente.
🔍A problemas, soluciones

Las cosas no son siempre como queremos
A veces no puedes hacer las cosas cuando habías planeado o como habías planeado.
Y ahí es donde mucha gente se bloquea e incluso abandona.
Yo, por ejemplo, tenía que haber mandado este mail ayer. Ya sabes, el clásico Micro Miércoles que te llega a tu correo cada miércoles a las 16:00 hora española.
Estaba en mi cabeza, en mi agenda, en mi planificación.
Pero tocó volver de mi ciudad natal a Madrid… y viajar con una bebé no es precisamente rápido ni previsible.
¿Resultado?
No llegué, no pude mandaros el mail ayer.
La opción fácil habría sido enfadarme, frustrarme o dejarlo para “otro momento”. Incluso podría haber dicho “bueno por un mail que falle no pasa nada, ya lo mandaré la semana que viene.”
Pero eso no va conmigo amigo mío, y espero que contigo tampoco.
Así que hice lo que suelo recomendar: me adapté.
No pude ayer, así que lo mando hoy. Sin dramas y sin penas de ningún tipo.
El problema no era no cumplir el plan original. El problema habría sido abandonar por no poder cumplirlo exactamente como lo tenía pensado.
La vida rara vez te permite hacer las cosas en condiciones ideales.
Pero casi siempre te deja hacerlas en condiciones suficientes o al menos aceptables.
Cambiar el “todo o nada” por “de otra forma” es un punto de inflexión en la vida.
Porque avanzar no es hacerlo perfecto todo en cada momento. Avanzar es no detenerte.
Si hoy no puedes como querías, hazlo distinto.
Si no puedes ahora, hazlo después.
Pero no renuncies solo porque el plan original se haya roto.
Adaptarse es seguir adelante con inteligencia, sacando lo que debías sacar en su momento, hacer eso que debes pero que no pudiste.
Como dice mi admirado Ryan Holiday: si la vida te pone un obstáculo en el camino, ese obstáculo se convierte en tu camino.
💡El descubrimiento

No me gustan los smartwatches, pero esto sí
A mí me gustan mucho los relojes, porque además de dar la hora, me parecen un complemento perfecto.
Y por ese motivo, los smartwatches no me terminaban de convencer… hace unos años me compre el de Samsung, que está muy chulo y es muy útil para aquellos que queremos medir los pasos diarios que damos, las calorías quemadas y todas esas cosas.
El problema es que ponerte un smartwatch te imposibilita ponerte un reloj, y eso es lo que provoca mi amor-odio hacia ellos.
Pero uno de los regalos que he recibido estas navidades ha sido un smartwatch que no es tal cosa. Es más bien una pulsera de actividad.
El que me han regalado es un Amazfit Helio, que mide casi de todo (sueño, pasos, calorías, pulsaciones, rutinas de ejercicios… ¡incluso mide las apneas nocturnas!) y además no parece un reloj. De momento estoy muy contento con todas sus funciones y me parece muy superior al Samsung que tenía antes.
Y lo mejor es que me lo pongo en la muñeca derecha, y en la izquierda me puedo volver a poner mis relojes.
Aquí te dejo el enlace por si te interesa: Amazfit Helio
🎯La anti-recomendación
La única película buena es la primera
Hoy voy a hacer algo distinto: recomendarte no ver una película. En concreto: Puñales por la espalda: De entre los muertos.
He tenido la oportunidad de verla estos días de vacaciones y la verdad es que empieza entretenida. Llegué a pensar que podrían superar el tremendo bajón de la segunda película (Glass Onion), pero no.
Conforme va avanzando la trama, se hace previsible y se llena de clichés de películas de misterios y asesinatos.
La primera película de la saga, Puñales por la espalda, funcionó perfectamente. Tenía ritmo, misterio, personajes interesantes y un giro bien construido.
Era fresca, cerrada, redonda.

En cambio, De entre los muertos intenta repetir la fórmula, pero se queda en caricatura:
– Personajes exagerados.
– Un misterio menos sólido.
– Más pose que sustancia.
– Y la sensación constante de estar viendo algo que no era necesario.
Y eso enlaza con algo que pasa mucho hoy en día: cuando algo funciona, se estira.
Se exprime hasta que deja de salir zumo. Y después se exprime un poco más.
Se convierte en saga aunque no haga falta… Que se lo digan a Stranger Things…
🤔La reflexión

No te desanimes, pero tampoco seas indulgente
Puede que estos primeros días de 2026 no estén saliendo como imaginabas.
Que hayas empezado con ganas, con planes claros… y que la realidad haya puesto freno antes de lo esperado.
No pasa nada.
Los cambios importantes casi nunca salen bien a la primera.
Siempre hay un periodo de adaptación, de ajuste, de ensayo y error.
Es parte del proceso y de hecho, es hasta sano.
Lo que sí es peligroso es confundir comprensión con indulgencia.
Entender que algo cuesta no significa darte permiso para abandonarlo.
Aceptar que no ha salido perfecto no implica posponerlo indefinidamente.
“Empiezo el lunes.”
“Este mes no ha sido ideal.”
“Cuando lo tenga todo mejor organizado, lo retomo.”
Esas frases que suenan razonables, en realidad son una trampa… porque suelen ser la antesala de no hacer nada.
La clave está en ese equilibrio incómodo pero necesario:
No castigarte por no hacerlo perfecto.
Pero tampoco darte vía libre para dejarlo pasar.
Avanza aunque sea de forma torpe al principio.
Corrige sobre la marcha.
Sigue, incluso cuando no te guste cómo lo estás haciendo todavía.
Porque el progreso no nace de la perfección, sino de no abandonar cuando deja de ser ilusionante.
No te desanimes, pero no te mientas.
Y, pase lo que pase, sigue.